Consideraciones a partir del artículo AUDULTERIO de Rosa Montero en El País, del 6/XI/2012.
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Una conocida cronista de El País, nos cuenta el éxito que tiene una empresa en estos tiempos de crisis con el negocio de los “adulterios discretos”, y reflexiona sobre ese fenómeno de siempre que es la infidelidad. Dice que nuestro país encabeza el ranking de países que consumen este producto, y cuenta en su cartera de clientes con 800 mil españoles en la red.
Estamos de acuerdo que el adulterio es algo natural, nace de la insatisfacción consustancial del ser humano, hiancia por la que se cuela el deseo. De este modo ni el amor más rutilante llega a colmarnos plenamente, siempre queda un resquicio para algo más. No es necesario para cruzar la mirada con un otro que la relación con el partenaire oficial no funcione o padezca de muchos defectos. Siempre seremos fallidos, incompletos y por tanto bien dispuestos para nuevos deseos. Su puesta en acto dependerá de nuestras decisiones.