Contradicción entre campañas de publicidad[/caption]
Poco se ha hablado en estos días de la enorme contradicción que se ha manifestado en las calles de la ciudad de Málaga. De un lado, en calle Larios, la campaña “Mens sana, Jóvenes sanos” organizada por las áreas de Derechos Sociales y Juventud[1]. Del otro lado de la acera, y como telón de fondo, el millonario cartel de la ginebra Beefeater que empapela el emblemático edificio de La Equitativa, dejando a la vista para el ojo observador un doble mensaje en una de las principales arterias de la ciudad. Este auténtico “lapsus”, -quiero creer que esta falta ha sido producto de del inconsciente de alguien- pone de relieve algunas cuestiones que tienen que ver con las políticas que hoy en día -y lamentablemente- ya estamos acostumbrados a ver. Con esto no me refiero sólo a las peleas entre representantes de diferentes partidos subrayando la “doble moral”, sino a las políticas que rigen las decisiones que se toman en cuanto a la salud.
“¿Cómo hago para dejar de sufrir?” Este suele ser el interrogante más común de los pacientes que recibo en consulta o que atiendo en los grupos de mujeres de la Fundación Anna O., una institución que lleva 20 años trabajando para mejorar la salud mental de las mujeres en un proyecto innovador que incluye el abordaje grupal y que por sus raíces psicoanalíticas despertó mi curiosidad.