No hay edad establecida para la traición en el amor. Se puede sufrir desde muy pronto tanto de ser traicionada como de traicionar a la persona amada.
Hoy día en que hombres y mujeres en tanto objetos sexuales, parecen estar disponibles para ser consumidos en cuanto aflora el deseo, es, particularmente en las mujeres en quienes se empieza a instalar una queja sufriente para denunciar la banalidad del lazo amoroso actual y el vacío de ser gozadas como carne sin alma.
Aunque la traición, el engaño y la infidelidad forman parte de la vida humana, es esencialmente en el campo del amor donde podemos ver su despliegue y sus estragos.